20 octubre 2008

NO A LA PORNOGRAFÍA INFANTIL

La pornografía infantil en la Red es una lacra imparable que ensucia nuestras vidas cada día. La presión policial con macroredadas no es suficiente para detener las malas prácticas de estos individuos, que actúan desde el anonimato que puede brindar la Red golpeando las vidas de cientos de niños, incluso bebés, en busca de un deseo sexual depravado y enfermizo. Por eso entre todos los internautas debemos ponernos manos a la obra y meter el máximo de ruido en el ciberespacio. El objetivo de esta blogocampaña, que arranca hoy, es que el próximo 20 de noviembre --Día Universal del Niño-- cientos de blogs escribamos un post en el que aparezca la frase Pornografía infantil NO para sembrar los buscadores de Internet de severas críticas a esta vergüenza humana y social. De esta forma conseguiremos que las ciberbúsquedas de las palabras pornografía+infantil al menos golpeen las conciencias de tanto salido mental. En el post podéis colar términos de búsqueda empleados por los pederastas y pedófilos como "angels", "lolitas" o "preteens" para llegar adonde queremos llegar.

Estupenda campaña de La Huella Digital de Nacho de la Fuente y del Blog de Paco Sánchez

3 comentarios:

Gorka dijo...

Me parece una idea estupenda.
Nos unimos a la iniciativa:
www.gorkavillanueva.com/blog

Rosa dijo...

¡Una gran idea!

...Veo que ya has podido eliminar el comment...gracias.

JoanMontane dijo...

Por la parte que me toca (más de la que quisiera) me adhiero a cualquier iniciativa que se lleve a cabo http://forogam.blogspot.com/
De hecho llevo en "campaña" desde hace años. No obstante, y desde mi experiencia, quisiera hacer una aportación. Aproximadamente el 60% de los A.S.I. los comete un familiar. Y alrededor del 90% alguien de su entorno: un maestro, un sacerdote, un monitor, un cuidador, un vecino, un amigo de la familia...
Nos escandalizamos (con toda razón) por los grandes casos de pederastia, los casos más llamativos o los que está involucrado el estamento religioso. Y debemos hacerlo, insisto. Pero sin perder de vista que el gran problema lo tenemos en nuestra propia casa. Mucho más cerca, mucho más cotidiano, sin sospechar jamás del culpable. Ese es el gran problema. ¡Quien iba a sospechar de mi padre! A veces la gente se sorprende porque era un universitario, un tendero, un profesor, un ingeniero... El abusador no tiene perfil; puede ser cualquiera.

Un saludo.
Joan Montane.