03 enero 2011

Dos personas de etnia gitana al volante de un vehículo obligan a la Policía Local a llamar a la UIP

El altercado se produjo, según los testigos allí presentes, cuando una patrulla de la Policía Local dió el alto a un vehículo y sus ocupantes no se quisieron bajar del mismo. Eran las 13 horas de hoy.

Una vecina del Ventorrillo reconoció a uno de ellos como vecino del poblado de Penamoa. El caso es que llamaron a la UIP (Unidad de Intervención Policial) porque la cosa debía ponerse complicada. Al final, vino una grúa municipal que se llevó el coche, y también se acercó un coche de atestados.

La espectación era abrumadora. Unas 80 personas se agolpaban a la altura del Gadis para contemplar qué pasaba, cuando un Policía Nacional cruza la Ronda de Outeiro y nos pregunta: ¿está usted haciendo fotos? Pues sí, soy el administrador del blog del Ventorrillo. Pues le ruego que las borre, lo cual hice sin rechistar y bajo la atenta mirada del agente. A pesar de que éste se dirigió a un servidor con buen talante, eché de menos esa misma predisposición a controlarlo todo y a todos, el día de la manifestación de los okupas, pero bueno, Louro debió pensar que eran gente de paz, adjetivo que no se le puede aplicar a este que escribe y a Dña. Pilar y Marisa del Ventorrillo, dos abuelas que encabezaban el peligroso grupo de vecinos del Ventorrillo el otro día en María Pita.

Lo que no sabe el agente, es que este servidor lleva dos cámaras, las cuales utiliza indistintamente, y como ya le ha pasado en más de una ocasión, si le vienen a preguntar por las fotos, le enseño las de la primera y las borro, quedando en archivo las otras. Por supuesto, que no las colgaré en el blog, pues no quiero meterme en problemas, pero así funciona la Policía del régimen actual: VÍA LIBRE A LOS OKUPAS, MANO DURA A LOS VECINOS.

Hasta una periodista se tuvo que identificar, pues su cámara no era precisamente tan discreta, y tras enseñar el DNI a los agentes, pudo seguir realizando "libremente" su trabajo. Estamos seguro que los agentes son conscientes que esa no es la manera correcta de actuar, pero al final no dejan de ser trabajadores que reciben órdenes. Eso sí, los ciudadanos honrados tenemos en nuestras manos una posibilidad, que es la de cambiar a los que mueven los hilos.

2 comentarios:

MIGUEL dijo...

Lamentable, este país da cada día más asco. Muchos son los que tienen que caer... lástima que al final siempre caen los débiles y justos.

Anónimo dijo...

Leida la noticia en laprensa,fue al reves,el CNP lo paro primero y llamo al 092,ya que las competencias de trafico son municipales